Muere Peter Fisher, talento irremplazable de la Homeopatía


“Con la muerte del doctor  Peter Fisher, la Homeopatía ha perdido a uno de sus mejores representantes”


Jorge A. Fernández

El doctor Fisher falleció a los 67 años de edad, el pasado 15 de agosto de 2018, en un acidente vial en el centro de Londres. Se le recuerda, entre otras cosas, por haber sido médico de la reina Isabel II de Inglaterra y editor de la prestigiosa revista científica Homeopathy.

Por: Rafael Mejía y Fernando González.

Quien tenga alguna relación cercana con la Homeopatía sabrá que el nombre del doctor Peter Fisher se convirtió, desde hace muchos años, en sinónimo de talento, profesionalismo y pasión por la ciencia configurada por el doctor Samuel Hahnemann.

El doctor Fisher, médico de la reina Isabel II de Inglaterra y editor de la revista Homeopathy, la publicación más prestigiada del mundo en su tipo, falleció el 15 de agosto de 2018 a los 67 años de edad al ser atropellado por un camión mientras viajaba en bicicleta en el distrito de Holborn, en el centro de Londres, según informaron medios locales.

El científico inglés, que fue galardonado por Propulsora de Homeopatía en el II Certamen Internacional “Rafael López Hinojosa” 1990-1991, se desempeñaba como director de investigación en el Royal London Hospital de Medicina Integrativa, adscrito a la red británica de salud University College London Hospitals (UCLH).

A través de un breve comunicado difundido en redes sociales, el doctor Jorge A. Fernández Pérez, presidente del Consejo Consultivo Nacional Médico Homeopático, A.C. (México), señaló que con el deceso del doctor Fisher “la Homeopatía ha perdido a uno de sus mejores representantes”. Además, Fernández Pérez recordó parte de su notable currículum:

“El doctor Fisher fue medico graduado de Cambridge, especialista en reumatología y posteriormente en Homeopatía; fue consultor honorario de Reumatología del King’s College Hospital, así como miembro del Royal College of Physicians y director de la Faculty of Homeopathy en Londres”.

Aún más, “fue director del Royal London Homeopathic Hospital durante algunos años; médico personal de la reina Isabel II de Inglaterra y de varios miembros de la Casa Real. Fue, también, director editorial de la revisa Homeopathy, probablemente la revista más seria sobre Homeopatía a nivel mundial”.

El doctor Fernández Pérez también recordó que el doctor Fisher fue un “gran promotor de la medicina homeopática; publicó múltiples trabajos de investigación sobre la misma y promovió congresos a nivel mundial, influyendo positivamente en el ejercicio de esta medicina a un alto nivel”.

Por su parte, el diario británico Daily Mail recordó que el doctor Fisher presidió el grupo de trabajo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre Homeopatía y fue miembro del Panel de Expertos de la OMS en Medicina Tradicional y Complementaria, además de que recibió la Medalla de Oro “Albert Schweitzer” de la Academia de Medicina de Polonia, en 2007.

La agencia de noticias Reuters citó las palabras de Gill Gaskin, directora médica de UCLH, quien expresó a través de un comunicado: “Estamos profundamente conmocionados y entristecidos al saber que el doctor Peter Fisher murió trágicamente en un accidente de tráfico ayer. Era una figura internacional en Homeopatía, y estaba comprometido con el cuidado holístico y compasivo de sus pacientes”.

La misma fuente citó las palabras del doctor Marcus Setchell, ex cirujano-ginecólogo de la reina, quien recordó que el doctor Fisher “era muy respetado como un buen médico que veía la Homeopatía como un complemento de la atención médica. Todos estamos conmocionados por su trágica pérdida”, apuntó.

Asimismo, el diario británico The Telegraph difundió el testimonio de Greg White, director ejecutivo de la Faculty of Homeopathy: “Hemos perdido a un líder, no sólo de la Facultad, sino de la Homeopatía en el Reino Unido y en todo el mundo. No es exagerado decir que Peter es un talento irremplazable. Verdaderamente, era un gigante en todos sus campos de actividad, que incluía al médico, de investigación y académico”.

En Similia lo recordamos por su participación en el ya mencionado II Certamen Internacional “Rafael López Hinojosa”, bienio 1990-1991. El doctor Fisher y sus colaboradores, en ese entonces adscritos al St. Bartholomew’s Hospital de Londres, se adjudicaron el primer premio por sus trabajos Tratamiento homeopático de la fibrositis e Influencia del remedio homeopático Plumbum metallicum en la cinética de la excreción de plomo en ratas, mismos que se publicaron en el libro Temas de investigación en Homeopatía, publicado por la División Editorial de Propulsora de Homeopatía en 1994.

Testimonio y gratitud

El Doctor José Enrique Eizayaga, director del Departamento de Homeopatía de la Universidad Maimónides, en Argentina, publicó en el sitio de la institución citada el siguiente relato:

“Peter estudió medicina en la Universidad de Cambridge. Muy joven, se enfrentó a una enfermedad rara, grave y de mal pronóstico. La falta de respuesta a los tratamientos convencionales con probable desenlace fatal lo llevó a recurrir a la Homeopatía, con la que curó rápida y definitivamente.

“A raíz de esta impactante historia personal decidió especializarse y dedicarse a ella con toda su energía. Muy pronto comprendió en toda su magnitud la importancia que tenía que la Homeopatía retomara la senda de la investigación científica, terreno en el que en algún momento del siglo XX había quedado rezagada. Se convirtió rápidamente en un referente mundial en la materia. Desde su lugar de trabajo dedicó enormes esfuerzos para llevar adelante investigaciones científicas, sin dejar nunca de lado la atención de sus pacientes en el hospital.

“Extremadamente medido y preciso con las palabras, exigía de sí mismo y de sus interlocutores una adecuada fundamentación de todo lo que se decía y hacía, sin abandonar jamás la cortesía y el buen humor. No dudaba en expresar lo que pensaba y era terminante ante el derroche vano de palabras y la falta de rigor, como cuando en una sesión de un congreso mundial de Homeopatía se animó a decirle a un expositor muy respetado y mucho mayor que él: ‘Usted construye castillos en el aire’. Creo que ese fue mi primer contacto con él, probablemente en los años ochenta.

“Como editor de Homeopathy, los consejos que solía dar a quienes quisieran publicar en la revista parecían antológicos: ‘primero, no intente con su publicación comenzar un viaje del ego. Si lo hace, es un error porque no lo va a llevar a nada. Asegúrese de tener una buena idea que aporte algo novedoso e importante para nuestro conocimiento. Después, si no sabe cómo seguir, aquí estamos para ayudarlo’.

“Más de cerca, pude constatar que no había amistad que le impidiera ser implacable a la hora de criticar los borradores, pedir cambios, recortes y justificación para todo lo escrito. No toleraba en las publicaciones la pura opinión y menos aún las afirmaciones autorreferenciales. Para Peter, nada de esto era una cuestión personal, sino que todo estaba al servicio de la búsqueda de la verdad. Su honestidad intelectual no admitía claudicaciones interesadas. Aun en público y debatiendo con los críticos de la Homeopatía, no dudaba en reconocer la mala calidad de algunas investigaciones, aunque esto fuera en contra de sus intereses.

“Peter era un hombre de una vasta sabiduría. Cultivaba las artes, las letras, la historia, la música y la filosofía. Sus conocimientos médicos eran enormes, dominaba la epidemiología y el arte de la investigación. Viajero incansable, admiraba lo que de valioso hay en todas las culturas y de todas algo sabía. Podía sorprender explicando las características y origen del culto a Jemanjá en Brasil o recitar de memoria a Julio César en latín. Aunque de nada de todo esto se vanagloriaba. Es probable que este mismo universalismo lo haya llevado a cambiar el nombre de la revista The British Homeopathic Journal por simplemente Homeopathy.

“Para todos quienes lo conocimos fue una fuente inagotable de inspiración. Nos enseñó a pensar con rigor, a no conformarnos con explicaciones fáciles y a no claudicar en la búsqueda de la verdad por intereses mezquinos. Con paciencia, colaboró generosamente en todo lo que pudo y daba consejo a quien se lo pidiera. En todos lados se lo admiraba y reverenciaba, pero era inmune a los halagos y trataba a todos con cordialidad y sencillez. Cultivó lazos de amistad con personas del mundo entero.

“En los últimos años, a causa de fuertes ataques mediáticos a la Homeopatía en Gran Bretaña, había quedado en el ojo de la tormenta. No le tembló el pulso para participar de los más duros debates públicos, hasta en el mismo Parlamento Británico y defender siempre con serenidad, altura, claridad, precisión y amplia fundamentación todo lo que consideraba cierto.

“En una de estas discusiones públicas afirmó: ‘dejaría inmediatamente la Homeopatía si tuviera la más mínima duda de su efectividad’. Ante la pregunta personal del por qué de tantos ataques, me respondió: ‘cuanta más evidencia científica a favor de la Homeopatía se acumula, más arrecian los ataques de sus oponentes. Es que no quieren o no pueden aceptar lo evidente y parece que patalearan como si fueran chicos malcriados’”, concluyó Eizayaga.

Enlaces:

  1. Nota de la agencia Reuters.
  2. Nota del diario The Guardian.
  3. Nota del diario Daily Mail.
  4. Nota del diario The Telegraph.
  5. Artículo de la Universidad Maimónides.
  6. Nota del Diario Vasco (2017).

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